A continuación enumeramos diez principios esenciales
que ningún criador de canarios debe pasar por alto.
1) Los canarios deben colocarse en jaulas racionales y
espaciosas, excluyendo absolutamente las jaulas estrechas o de formas extrañas.
Las pajareras exteriores deben estar bien cubiertas y cerradas para garantizar
la máxima protección contra el frío.
2) Los espacios de uso común o los locales especiales
donde viven los canarios deben ser secos y estar siempre limpios y soleados. La
humedad y las corrientes de aire son fatales. Conviene también evitar la
calefacción artificial.
3) No debe dedicarse a la cría de animales quien no
pude garantizar una limpieza cuidadosa y constante de los locales, jaulas y
accesorios. Hay que realizar controles periódicos para detectar la posible
presencia de parásitos.
4) La alimentación de los canarios debe ser racional y
equilibrada, complementada siempre con frutas y verdura, y especialmente
estudiada durante el periodo de incubación.
5) Agua para beber siempre fresca y limpia, renovada
diariamente. Filtrada con un dispositivo especial, si es del grifo. Sin gas, si
es mineral. El baño ha de hacerse diariamente o al menos cada dos días,
suspendiéndolo sólo cuando hay pequeñas crías en el nido.
6) En el contenedor de los canarios no deben faltar
nunca el hueso de jibia y el resto de complementos minerales.
7) Un canario no debe estar aislado porque sufriría
mucho la soledad, pero tampoco hay que abarrotar el contenedor, ya sea jaula o
pajarera, para no dañar a los pájaros y para que las tareas de limpieza no se
hagan demasiado frecuentes.
8) No hay que anticipar demasiado el inicio de la
reproducción y tampoco retrasarlo excesivamente hasta llegar al periodo de la
muda. No hay que obligar a los reproductores a más de dos, o tres como máximo
incubaciones al año. No hay que utilizar para la reproducción ejemplares que no
estén en perfectas condiciones físicas o sean demasiado jóvenes.
9) Todos los canarios del criadero, y sobre todo los
jóvenes y los reproductores, deben invernar en pajarera o al menos en jaulones
adecuados donde les resulte posible ejercitar el vuelo.
10) Hay que valorar bien la disponibilidad de tiempo y
espacio, así como la seriedad de nuestros propósitos, antes de lanzarse a la
cría de canarios.
Fuente: "El Canario" (Autor: Vittorio
Menasse)
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