(UNA HISTORIA VIEJA)
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as primeras
y más amplias noticias sobre el origen del canario no proceden, como sería de esperar, de escritores españoles o portugueses, sino
que son sobre todo los ingleses y
también los franceses los que más pronto y más ampliamente se ocuparon
de escribir sobre este magnífico pájaro. Hay que acudir, pues, a las fuentes
inglesas y francesas para conocer los más antiguos datos de la historia del
canario (no hay que olvidar que las
más antiguas razas de canarios que existen en la actualidad son de origen
inglés).
Los
canarios proceden de las islas y archipiélagos del Atlántico: Canarias, Madeira
y Azores,
donde en la actualidad aún vive en estado salvaje.
Cuando
Juan de Betancourt vuelve a la corte de Castilla después de la conquista de las
Canarias, trae consigo
unos pajaritos que los indígenas criaban en jaulas por placer, y que
tenían un canto muy agradable. Introducidos en la corte de Castilla tuvieron
una gran aceptación. Pero la aceptación fue aún mayor en Francia donde la reina
Isabel de Baviera era una apasionada de los pájaros que tenía varias personas
encargadas de las pajareras reales.
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| Canario Silvestre |
La primera
descripción escrita que conocemos sobre el canario y sus orígenes procede de
Gesner, quien en su “Histori Animalium” Libro III, publicado en 1555, escribía:
“
el pájaro de canción más dulce es el llamado canario, que es traído de las
Islas Canarias, donde se produce el azúcar. Se vende en todas partes, ya que es
muy apreciado tanto por la dulzura de su canto como por el hecho de que, traído
de lugares tan lejanos, sólo se deja cuidar por grandes y nobles hombres”.
En otro lugar, más adelante, también se dice: “... en
las Islas Canarias hay pájaros que se crían allí y que generalmente se llaman
canarios, aunque también se denominan pájaros de azúcar, porque el azúcar es
traído de allí”.
El azúcar se importaba desde antes de 1550 y como la conquista de las Canarias
por España, tiene lugar entre 1483-1495, se puede decir que el canario se
introduce en Europa alrededor del año 1500. En el año 1675 Joseph Blagrove en
su libro “The Epitome of the Art of Husband” escribe sobre el canario diciendo
que “...el canario, llamado así
porque el original procede de las islas del mismo nombre, es, según mi opinión, el pájaro que
mejor canta del mundo; y ahora se cría con fines industriales en Alemania e
Italia y también un poco aquí en Inglaterra aunque no con el mismo propósito
comercial que en los otros países...” y más adelante añade “... mucha gente no
puede distinguir un canario de uno de nuestros pájaros verdes comunes”.
Desde relativamente pronto se empieza a
criar el canario con fines económicos y comerciales, así en la traducción que
hace Ray en 1678 de la Ornithology de Willughby de 1676 se dice: “Los antiguos canarios que provenían de las Islas Canarias ahora
provienen de Alemania y se les llama pájaros Alemanes y su canción supera a los
traídos de las islas ... ellos son alimentados con la semilla del
canario, que toman con gran placer y que es traída con ellos desde las mismas
islas... también se les alimenta con semilla de lino, de amapola y a veces
también con mijo; pero lo que más les gusta es el azúcar y la caña de azúcar,
por lo que se les llama también pájaros de azúcar, y se les da para animarlos a
cantar,...”
En 1622 Giovanni
Pietro Olina
escribía algo que posteriormente iba a ser bastante importante para explicar,
en aquellos tiempos y posteriormente, la variabilidad del canario, ya que era
muy difícil admitir científicamente que todas las variedades de canarios que
fueron apareciendo
(verdes, amarillos, brunos, blancos, etc.) procediesen todos del pajarito verde
de las Islas Canarias. Se trata de lo que se ha llamado
posteriormente la Leyenda de Elba: “Hay también una clase de estos pájaros en
la Isla de Elba. Son una variedad degenerada que desciende originariamente del
canario verdadero que era traído desde las Islas Canarias en un barco hacia
Lighorn y que encalló cerca de la isla. Después del naufragio algunos pájaros
llegaron a la isla donde criaron y se multiplicaron enormemente. Pero el
diferente lugar hizo que se produjeran algunos cambios en la apariencia externa
de estos pájaros. Tienen las patas más negras y más amarillo bajo el pico que
los genuinos pájaros de Canarias”
Tenemos en este relato una cierta explicación de lo
ocurrido, con
toda probabilidad, en las áreas comparativamente restringidas de los tres
hábitats originales del canario: Islas Canarias, Madeira y Azores. En
definitiva es el resultado de una endogamia natural en la historia del canario
salvaje y que da como resultado pequeñas diferencias al vivir cada grupo de
ejemplares en un hábitat algo diferente y sin posibilidad de cruzarse con
ejemplares de otras familias. Un ejemplo temprano de este hecho interesante y
el consiguiente resultado es mencionado por Gesner: “...está
fundamentado en la experiencia que algunos son mucho más pequeños pero más
cantores y más melodiosos cantando. Pero los grandes cuando están encerrados en
la jaula giran en círculo su cabeza y no son tan estimados como los genuinos pájaros
de las Canarias. De esta clase son
los pájaros traídos de La Palma y Cabo Verde, a los que se les llama tontos, ya
que ese movimiento de cabeza es propio de los tontos”.
Este escrito es una importante referencia a una
temprana selección de los ejemplares de mayor tamaño en los que hay defectos de
la visión (como ocurre con los albinos)
que les obliga a mover la cabeza cuando están expuestos a una luz brillante.
En
1709 aparece una obra capital que está únicamente consagrada a los canarios. Su
título es: “Nuevo tratado de los pájaros de Canarias, conteniendo la manera de
criarlos, de aparejarlos para tener bellas razas”. Su autor es Hervieux de
Chanteloup,
gran aficionado a los pájaros, primer síndico de los comisarios de bosques y
gobernador (o encargado) de los pájaros de la princesa de Condé. En los
diversos capítulos que componen la obra se trata de las diversas variedades, de
la cría, de cómo enseñarles a cantar, de luchar contra las enfermedades, de los
precios de los pájaros y de las semillas y en ediciones posteriores da
precisiones sobre los instrumentos empleados para enseñarlos a cantar. Y lo que
es más importante, publica una lista con 30 variedades, empezando por la más
común y terminando por la más rara.
Canario
gris común.
Canario gris con plumón, con las patas blancas y pintadas o manchadas.
Canario
gris con la cola blanca y pintada.
Canario rubio común.
Canario
rubio con los ojos rojos.
Canario rubio dorado.
Canario
rubio con plumón y pintado.
Canario rubio con cola blanca y pintada.
Canario
amarillo común.
Canario amarillo con plumón y
pintado.
Canario
amarillo con cola blanca y pintada.
Canario ágata común.
Canario
ágata con los ojos rojos.
Canario ágata con la cola blanca y
pintado.
Canario
ágata con plumón y pintado.
Canario isabela común.
Canario
isabela con los ojos rojos.
Canario isabela dorado.
Canario
isabela con plumón, raza de los pintados.
Canario isabela con cola blanca, raza
de los pintados.
Canario
blanco con los ojos rojos.
Canario pintado común.
Canario
pintado con los ojos rojos.
Canario pintado de rubio.
Canario
pintado de rubio con los ojos rojos.
Canario pintado de negro.
Canario
pintado de negro, junquillo con los ojos rojos.
Canario manchado de negro, junquillo
y regular.
Canario
pleno (naranja claro – amarillo) y en el presente el más raro.
Canario moñudo.
En
ninguna parte del libro se dan precisiones sobre esta lista; parece que no era
necesario ya que todos los contemporáneos conocían o podían ver a estos
canarios. No nos ocurre lo mismo a nosotros, y debemos hacer algunas hipótesis
sobre estas variedades comparadas con las actuales.
El canario gris común debía ser el que nosotros
llamamos verde común. El canario gris con las patas blancas posiblemente fuera
el ágata. Los canarios con plumón debían ser canarios fuertemente nevados, con
un plumaje más largo, lo que le da un cierto aire de plumón. Los canarios
rubios debían ser, probablemente, canarios amarillo paja o pálido. El canario
amarillo citado debía ser un amarillo medio o un amarillo oro.
Los canarios con cola blanca son actualmente
desconocidos y no podemos aventurar nada.
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| Rizado Padovano |
El canario con
manchas negras bien pudiera ser el London Fancy o más probablemente un
antecesor de él.
El canario
naranja-claro, amarillo pudiera ser un antecesor del Norwich, ya que estos
pájaros, en un principio eran canarios de color y que color más sugestivo que
el naranja amarillo o amarillo naranja.
El
canario ágata, probablemente, era el Lizard. Las diversas variedades del ágata
proceden del cruce del Lizard con canarios lipocromos. Si el ágata no es el
Lizard, parece muy extraño que no se mencione a la raza más antigua y que en
aquella época ya estaba perfectamente definida.
El
canario isabela era el bruno o isabela actual. Posiblemente se daban las dos
variedades que se consideraban como una sola, dada la similitud entre ellas.
La variedad
moñuda era similar a los canarios moñudos “corrientes” que hay actualmente, y
un antecedente de la raza Crest. Nótese como no hay ninguna referencia a razas
de canto ni de las que hoy consideramos de postura, exceptuando el London Fancy
y el Lizar según se ha mencionado anteriormente. Las primeras mutaciones
aparecieron, indudablemente, en el color y todas las razas de canto y postura
son más bien el resultado de un largo proceso de selección que aún no había
comenzado.
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| Lizard |
Posteriormente hay otras referencias a mutaciones que
se dan en los canarios. Dr. Latham dice en 1823 que: “El pájaro de Canarias, que
se cría blanco en Francia, está en la Isla de Tenerife casi tan gris como un
verdecillo”. Buffon menciona la variedad gris: “La clase gris no
es de un color uniforme; algunas plumas son afectadas por sombras diferentes, y
algunos individuos son más claros o más oscuros”
En el siglo
XIX, en el año 1819, aparecía en la Enciclopedia de Rees un artículo titulado
“Canaria”
en el que se intentaba dar una explicación a la gran variedad de canarios que
había (30
variedades). Se dudaba que todos los canarios pudiesen derivar
de una única especie ya que entre ellos había unas grandes diferencias.
Piénsese en las diferencias entre un canario lipocromo, otro melánico, un lizard
y las combinaciones entre ellos. Para
aquella época la explicación estaba en
que tanta variedad se había producido como resultado del cruce del canario con
otras variedades de pájaros:
“Estas variedades no son el producto espontáneo del
canario común, pero sí del cruce de este pájaro con el Verderón Serrano y con
el Verdecillo, dos especies muy similares y que ambas habitan el sur de Europa.
Es por este medio, así como cruzando al canario con el Jilguero, Pardillo
común, Escribano cerillo, Pinzón común, e incluso con el Gorrión doméstico,
como se han conseguido tantas variedades.
Los
dos pájaros con los que el canario puede ser cruzado y cuyos hijos son fértiles
son el Verderón serrano y el Verdecillo.
Estas dos
clases de pájaros son muy similares al canario y con frecuencia, confundidos
con él y considerados como variedades del pájaro de las Canarias. Es con estas
dos especies primitivas con las que el Canario es cruzado normalmente con más
éxito y de donde proceden muchas de las variedades más estimadas del Canario
común”.
Ya
anteriormente, en 1774, se había dicho que: “...Salerne había visto en Orleans
un canario hembra de color gris, que había escapado de un criadero, criando con
un gorrión común y que había puesto los huevos en el nido (agujero) como los
gorriones” Posiblemente la hembra gris canario era una hembra gorrión de fondo
blanco, mutación bastante frecuente, y que de lejos puede ser confundida con
una canaria gris o blancuzca.
Todas estas explicaciones de la variabilidad del
canario hoy nos producen una cierta sonrisa, pero piense se que en aquella época
no se sabía nada de genes ni mutaciones y que la única manera de comprender
dicho fenómeno era recurriendo a la hibridación.
Tomelloso, 10/03/2019 Anastasio Lara Sevilla




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