ste articulo
lo pongo en mi blog tal cual viene de Iberozoo, no quito ni pongo, absolutamente
nada, solo lo adorno un poco, espero os guste, y sobre todo aquellos que nos empeñamos en querer saber más que la
misma ley en vigor, que todos o casi todos ignoramos. Os aconsejo de veáis el video del Veterinario.
“No existe ningún buen
biólogo, cuyos trabajos fueran coronados por el éxito, que no haya sido llevado
hacia su profesión por aquel placer interior que deriva de contemplar las
bellezas de las criaturas vivas, y que al mismo tiempo no sienta aumentar su placer
en la Naturaleza y en el trabajo, a medida que se amplían sus conocimientos
profesionales”. Konrad Lorenz
Núcleo zoológico: La dictadura del
animalismo
Lunes, 10 de febrero
de 2020
El tema del núcleo
zoológico es algo que siempre ha interesado y preocupado a los
criadores aficionados. No solo porque la normativa en vigor es muy antigua,
sino porque las diversas normas locales son diferentes y cada una de las
comunidades autónomas tiene diversos criterios que aplicar.
Una de las mejores y
más interesantes explicaciones que he visto sobre el tema de los requisitos
para la solicitud de núcleo zoológico es la que recientemente ha compartido en
su canal de youtube el veterinario y aficionado Antonio Folch, y que es una
charla que impartió sobre el tema en la
Expoterraria de 2019.
Personalmente mis intentos de solicitud han
quedado en nada. Hace unos cuantos años, cuando mi colección de animales empezó
a ser un poco grande, me planteé la posibilidad de solicitar el núcleo zoológico, pero no me dejaron ni
siquiera intentarlo. Quise hacerlo en enero de 2012 y
pregunté a la veterinaria que llevaba entonces el servicio de Sanidad Animal,
pero me dijo que nunca se lo dan a particulares
por no ser una actividad económica sino sólo de aficionados.
Además me dijo que, conforme a la ley, los particulares estábamos exentos. Incluso
me dio una fotocopia del boletín con el artículo correspondiente subrayado por
ella que aún conservo. La normativa en vigor
hasta el momento es el Decreto 1119/1975, modificado por la Orden de 28 de
julio de 1980, y en ella se indica en el artículo 10 que no es
obligatorio para los particulares, y así me lo hizo saber.
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Aún así, siempre he oído que con más de 5
animales es obligatorio tener el núcleo
zoológico, aunque realmente nunca lo he leído en la normativa que
conozco, pero dada la negativa de la inspectora en aquel momento, no le di más
vueltas, aunque eso sí, siempre he hecho las cosas como si lo tuviera, llevando
un control estricto de mis animales. Incluso diseñé un logo y le puse nombre a
mí colección, el de este blog: Iberozoo.
Con el paso de los años, cada vez he tenido
mejores instalaciones y además he ido haciendo cosas más serias con mi
colección, como por ejemplo llevar alguno de los animales al colegio para
algunas clases de los más pequeños (aunque yo doy clase a los mayores) o haber
participado en la investigación con el IDIVAL buscando bacterias. Y eso sin
contar con el hecho de colaborar en el proyecto de conservación en el Zoológico
de Santillana del Mar con los Mauremys annamensis, de los que tengo dos machos
"en reserva" por si fuera necesario sustituir al macho del zoo.
Además de querer iniciar un proyecto con el que estudiar las poblaciones introducidas
de Salamanquesas en Cantabria. Por todo esto me lo volví a plantear hace
bastante tiempo.
Así que a mediados de 2018, al llevar para microchipar todas mis tortugas, hablé con
Arantxa, mi veterinaria de cabecera. Quería ir trabajando la memoria de solicitud
del núcleo
zoológico y quedé con ella en que sería otra veterinaria con experiencia
en núcleos zoológicos quien estudiaría
mi colección y haría el informe. Pero eso sería después de un
tiempo, porque acababa de microchipar
todos mis animales y, pese al buen precio que me hizo, era mucho gasto de
golpe, así que había que esperar un poco. Claro que por mi cuenta empecé a
diseñar aquellas partes de la memoria que yo podía ir haciendo: descripción,
plan de limpieza, cuidados, etc.
En el verano de 2019
comencé con los trámites, y yo diría que a tiempo, porque se avecinaban cambios.
Incluso desde el SOIVRE me preguntaron a mediados de junio
de 2019 si tenía o no núcleo
zoológico. Evidentemente mi respuesta fue un "estoy en
ello". A finales de Agosto vino la
veterinaria a ver mis instalaciones y, durante el verano, preparó la
memoria para su presentación. Por varias circunstancias se aplazó su
presentación en la Consejería hasta
enero de 2020, sin embargo cuando llevó la documentación para su
presentación habló primero con la inspectora y,
directamente, le dijo lo mismo que me dijeron a mí en 2012: que ni lo
presentase. No lo iban a
aceptar porque no tengo actividad económica ya que soy un particular.
También la comentó que se estaba preparando un nuevo reglamento para núcleos zoológicos en el que, en
principio, se incluiría la situación de particulares como yo.
Y es cierto, pero no como yo esperaba. Sin
duda existe una evidente necesidad de actualizar la legislación vigente sobre
los núcleos zoológicos, que como he
comentado es de 1975 y 1980, pero es que ese nuevo reglamento que se
avecina plantea muchos problemas para los aficionado y es que en la práctica,
directamente nos prohíbe.
Todavía no está en vigor, y lo que circula
entre los aficionados es solo el borrador de ese nuevo Real
Decreto sobre Núcleos Zoológicos. Para su redacción, en teoría, los
legisladores han "consultado a las diversas partes implicadas" para
"acomodarlo a la realidad". Pero resulta que, esas "partes
implicadas", son sólo tiendas de animales, veterinarios y, claramente,
asociaciones animalistas.
Entre los criadores nos
hemos ido comunicando y es evidente que no han consultado con absolutamente
ninguna asociación de criadores de las muchas que hay en este país. En consecuencia,
el borrador se olvida totalmente de las necesidades reales de la gran mayoría
de personas a las que esa legislación va a afectar y además presenta un claro
sesgo animalista que directamente criminaliza
nuestras actividades y nos las prohíbe.
Si es cierto que incluye cosas muy
necesarias, como la existencia de "colecciones
zoológicas privadas", pero en las que no se pueda criar y
tampoco vender ni ceder los animales que en ellas se encuentran. Vamos que,
visto así, no son colecciones zoológicas, son
solo "álbumes de animales" a los que puedes tener y tratar
con todo el cariño del mundo, pero que nunca podrás criar. Según esto, y si lo
llevamos al extremo, una pecera en cualquier casa solo podrá tener hembras de
guppy, por ejemplo, dado que no se puede criar. Pero si crías porque te han
llegado ya preñadas te tienes que apañar con cientos de crías. Si una hembra de
hamster llega a una casa preñada y nacen 5 o 6 crías con las que no contabas,
según esta ley te las tienes que quedar todas, con lo que eso supone. Y si no lo haces así, estarías infringiendo la ley.
Una vez más, pretenden
prohibir en vez de regular. Afortunadamente aún no es más que un borrador y, en la
fase de consulta previa, las diversas asociaciones podrán dar su opinión. ¿Que por qué no han
participado en la redacción original? Pues porque no se les
ha avisado de que se estaba haciendo y,
más importante aún, cuando se ha solicitado participar, se les han
denegado y solo se les va a dejar "opinar" en la fase de consulta
pública.
Mantener animales exóticos bien atendidos es
algo que nos proporciona una gran satisfacción personal. Ya sea cuando logramos
un nacimiento, cuando aprendemos algo nuevo sobre una especie, cuando
compartimos información con compañeros, probamos nuevas técnicas para que
nuestros animales estén mejor atendidos, mejor alimentados... y en general
cuando vemos que nuestros esfuerzos funcionan. Pero es que además, y mucho más
importante, una afición como la nuestra permite que haya un remanente de
especies animales criando en cautividad. Muchas especies además están
amenazadas, y tristemente va a ser criando en
zoológicos y en colecciones particulares la única manera de obtener
un remanente de individuos que, en algún momento, puedan suponer una fuente de
ejemplares con la que recuperar las poblaciones salvajes amenazadas. Siempre lo
he dicho, criar es conservar, y eso es algo que, actualmente, mucha gente no
comprende.
Así que si esto no cambia estamos vendidos.
Todo lo que hemos venido haciendo hasta ahora para cumplir con la ley ahora
mismo lo que implica es una enorme inseguridad jurídica con los cambios que
pretenden en este nuevo Real Decreto. Dicho de otro modo, ¿el estar registrado
como criador y cumplir con todos los criterios administrativos, plazos, etc...
no sirve de nada?
Si esto se queda así, en vez de poder
reproducir animales y realizar intercambios y cesiones con otros criadores o
simplemente poder vender los excedentes que se críen en una colección, habría
que tenerlos hasta su muerte sin poder reproducirlos y, si luego quieres seguir
teniendo esa especie, comprar otro en una tienda. Sin duda implicará muy
posiblemente un animal importado de origen en vez de criado en cautividad, algo
que desde luego no es muy consecuente con la conservación de especies. ¿Es esto
ético? ¿Es lógico? La otra posibilidad es que el animal proceda de un núcleo zoológico de cría profesional, lo
que restringe mucho las opciones, dado que hay muy pocos y crían un número
limitado de especies, básicamente las más fáciles de criar y que producen más
beneficios, dejando de lado otras muchas especies que, precisamente por ser más
complejas de reproducir, son en las que habría que hacer el esfuerzo.
¿No sería más lógico permitir que esos "Núcleos Zoológicos Privados" vendan
a las tiendas o particulares esos excedentes? Con un contrato y su correspondiente
declaración de impuestos ganaríamos todos: por un lado habría más animales
criados en cautividad y se reducirían las importaciones, sin duda supondría una
fuente de ingresos para la administración y precios asequibles para las
tiendas, que podrían comprar a criadores locales en vez de recurrir a
importadores. Además, los criadores aficionados tendríamos una manera de
compensar los gastos que supone una colección privada.
¿Acaso los legisladores no saben que en este país hay
millones de animales criados en cautividad por particulares?. Asociaciones de
acuariofilia, terrarofilia, avicultura, cetrería... ¿no contamos para nada?
Porque los números cantan y el número de especies diferentes a perros y gatos
es prácticamente el doble que la de estos.
Fuente: animalear
En SOHEVA existe un gran
número de aficionados que, a lo largo de los años, han sacado cientos de crías
de tortugas y otros reptiles y que, en manos de criadores responsables, han
afianzado la existencia de diversas poblaciones cautivas sanas de especies que,
en muchos casos, están en regresión en sus países de origen. El caso de AVIORNIS, la asociación de avicultores a la que
pertenezco, es aún más evidente, dado que las aves son normalmente
mucho más fáciles de criar. Entre sus filas hay miles de aficionados con
pequeñas o grandes colecciones de aves que, cuando vuelven de su trabajo,
dedican horas a sus cuidados, aprenden técnicas nuevas para criar especies que
no son fáciles de mantener y que, desde luego, suponen en conjunto una valiosísima
"arca de Noé", silenciosa e invisible, de cientos de especies de
aves, muchas de las cuales están siendo diezmadas en la naturaleza por la
expansión humana.
Lo curioso del tema es que en España algunas administraciones ceden a particulares
el mantenimiento y cría de especies autóctonas protegidas por su enorme
experiencia, de la que la administración normalmente carece. Incluso
en algunos países son los particulares, con
programas de iniciativa ciudadana, los que llevan la voz
cantante en la reproducción de especies amenazadas con el diseño de programas y
técnicas innovadoras que la administración no ha probado, como es el caso de la
cría de salamandra común en bateas por parte de aficionados alemanes.
La cría en cautividad
puede suponer a largo plazo la supervivencia de muchas especies. Criar es
conservar, pero legislar sólo para la parte de la sociedad que dice "amar
a los animales" (pero no quiere que haya animales) es, sin duda, contrario
a la conservación.

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